07 octubre, 2015

Es como si una mano te entrase en el pecho, agarrase tu corazón y apretase hasta hacerlo añicos.Verlo hablar como hacía tanto tiempo que no se atrevía a hacerlo con ella. Dar todas las explicaciones perdidas, Todo aquello que había estado esperando había simplemente dejado de existir. El, sus cien años y toda su mierda que deseó que nunca hubiera tenido lugar. A lo mejor aquello era lo mejor, dejar el pasado en su sitio y el futuro en el suyo. Que pasara todo lo que debiera, pero sin un nos.

Que un día escribiste ser ceniza, para hoy serlo en realidad. Ya no hay guardián de ningún fuego, pues conseguiste que no quedase nada.